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Historia

Cita con la historia: La primera visita oficial del Racing a Ipurua (1955)

Repasamos la historia entre cántabros y armeros con motivo del partido correspondiente a la jornada 26 de Segunda División que se disputará este domingo a las 16:15 horas

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El Racing de Santander visitó por primera vez Ipurua en partido oficial el 2 de octubre de 1955, en la cuarta jornada de la Liga de Segunda División. Los cántabros llegaban a Eibar tras haber descendido de Primera la temporada anterior y figuraban entre los principales candidatos al ascenso. Fue una jornada soleada y con una buena entrada en el campo, en un contexto cargado de simbolismo.

Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Juan María Gárate, destacado tirador de tiro al pichón y directivo del Eibar. Además, el club se sumó al Homenaje a la Vejez, invitando al partido a la corporación provincial y al Orfeón. El Racing ya conocía Ipurua, pues había disputado allí un amistoso el 8 de diciembre de 1953 cuando militaba en Primera División, aunque nunca antes lo había hecho en competición oficial.

El Eibar alineó a Querejeta, Portu, Eibar, Bastida, Valdés, Aizpurua, Insausti, Loyola, Raúl, Pérez y Esnaola. A los 20 minutos, Tarro adelantó al Racing al transformar una falta al borde del área. Antes del descanso, el central eibarrés José Luis Eibar y el delantero racinguista Tarro abandonaron el terreno de juego lesionados, dejando a ambos equipos con diez futbolistas, ya que en aquella época no se permitían sustituciones, salvo en el caso del portero.

En la segunda mitad, una combinación visitante entre Mandi y González permitió a este último batir al guardameta local Querejeta, ampliando la ventaja cántabra. Sin embargo, el Eibar reaccionó y, a la media hora, un centro del volante Insausti fue rematado de cabeza por el delantero elgoibarrés Alberto Loyola, estableciendo el definitivo 1-2.

Al término del campeonato, el Racing finalizó en la zona media de la clasificación, lejos de los puestos de ascenso a Primera División. El Eibar, dirigido por Antonio Corral, logró salvar la categoría con ciertos apuros, en buena parte gracias a los once goles anotados en veintiún partidos por el eibarrés Paco Araquistain —fallecido recientemente— y a los diez goles en diecinueve encuentros del propio Alberto Loyola.

Jesús Gutiérrez
(La Hemeroteca Eibarresa)