Cita con la historia: Granada, un escenario con aire a debut (1986)
Revive el recuerdo azulgrana que conecta con el próximo compromiso de la SD Eibar en el Nuevo Los Cármenes
El ascenso de Tercera a Segunda B en 1986, logrado en Badajoz, supuso el final de una larga época y el inicio de otra profundamente ilusionante. Tras el descenso del Eibar de Segunda División en 1958, el club azulgrana vivió numerosas promociones de ascenso fallidas y llegó incluso a competir durante tres temporadas en Regional Preferente, entre 1976 y 1979. Aquellos veintiocho años transcurridos hasta el regreso a Segunda B en 1986 fueron una auténtica travesía en el desierto.
El equipo dirigido por Alfonso Barasoain se preparó para afrontar la temporada 1986-87 en una categoría exigente, con rivales de gran entidad: filiales de clubes importantes como Sanse, Atlético Madrileño, Deportivo Aragón o Mallorca Atlético, y equipos de capitales de provincia como Albacete, Tenerife, Orense, Ceuta, Burgos, Almería o Granada.
Y fue precisamente en el estadio de Los Cármenes, Granada, donde el Eibar disputó su primer partido en Segunda B, el 31 de agosto de 1986. El técnico gernikarra alineó a Garmendia, Iñaki Martínez, Roberto, Altuna (Txutxi Hidalgo), Chemari, Luluaga, Azkargorta, Iñaki, Miguel Fuentes, Josemi Egaña (Josu Ugarte) y “Pajarito” Gómez de Segura. Todos ellos, jugadores y entrenador, debutaban en la categoría, ya que se trataba del bloque que había logrado el ascenso meses antes en Badajoz, siempre arropado por el constante aliento de la afición.
En lo deportivo, los andaluces fueron superiores y marcaron un gol en cada tiempo por medio de Manolo, un delantero catalán formado en la cantera del FC Barcelona que aquella temporada firmó nada menos que treinta goles. Por su parte, el Eibar se adaptó de maravilla a la nueva categoría y finalizó séptimo en la clasificación. Fue toda una declaración de intenciones, ya que la campaña siguiente se proclamaría campeón de grupo y lograría el ascenso a Segunda División A.