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Cita con la historia: El Eibar–Córdoba que pasó a la historia

En la previa del próximo compromiso, recordamos una de las tardes más intensas y dramáticas vividas en Ipurua: la última jornada de la temporada del debut armero en Primera División

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La temporada 2014-15 fue para el Eibar una auténtica montaña rusa. El estreno en Primera División estuvo marcado por la ilusión y el asombro de una afición que veía cómo su equipo completaba una extraordinaria primera vuelta: 27 puntos, octava posición y once de ventaja sobre el descenso. Pero la segunda mitad del campeonato cambió por completo el panorama.

En la última jornada llegó a Ipurua un Córdoba ya descendido, al igual que el Almería. El Eibar dependía de sí mismo: una victoria aseguraba la permanencia siempre que el Deportivo no puntuara en Barcelona ante un FC Barcelona ya campeón y que, además, homenajeaba aquella tarde a Xavi Hernández en su despedida.

La otra mirada estaba puesta en Granada, donde el conjunto andaluz recibía al Atlético de Madrid. Un empate en Los Cármenes garantizaba la salvación del Granada y aseguraba el tercer puesto a los rojiblancos.

En Ipurua, el Eibar hizo su trabajo desde el principio. Gaizka Garitano alineó a Xabi Irureta, Bóveda, Raúl Navas, Didac Vilà, Lillo, Javi Lara, Saúl Berjón (Añibarro), Dani García, Borja Fernández (Errasti), Ander Capa (Ángel) y Arruabarrena.

El partido parecía encaminar una tarde perfecta. En apenas diez minutos, Arruabarrena y Raúl Navas adelantaron al Eibar con dos remates de cabeza. Poco después de la media hora, Ander Capa amplió la ventaja con un potente disparo raso desde fuera del área. Ipurua celebraba. El 3-0 colocaba virtualmente al equipo en Primera. Y mientras tanto, las radios ardían.

En Granada, el guion previsto se mantenía: empate sin goles entre Granada y Atlético. En Barcelona, el Deportivo caía tras un doblete de Messi. Todo parecía encajar para el Eibar… hasta que el partido del Camp Nou cambió por completo.

Lucas Pérez recortó distancias. Después llegó el empate de Salomao. El 2-2 final provocó un triple empate a 35 puntos entre Eibar, Deportivo y Granada. Y en ese escenario, el Eibar descendía.

Ipurua pasó de la alegría a la desolación en cuestión de minutos. Una permanencia que parecía conseguida se escapaba entre resultados ajenos y transistores encendidos.

Sin embargo, semanas después, las irregularidades administrativas del Elche alteraron el desenlace. El Eibar ocupó finalmente la plaza del conjunto ilicitano y logró mantenerse en Primera División.

Aquella tarde frente al Córdoba quedó grabada para siempre en la memoria azulgrana. Una mezcla imposible de celebración, angustia y alivio que resume como pocas la intensidad emocional de la historia del Eibar.

Jesús Gutiérrez
(La Hemeroteca Eibarresa)