Adu Ares y Martón adelantaron a los armeros en un primer tiempo de alto nivel
El once
Jokin Aranbarri dio la alternativa a Magunagoitia bajo palos para debutar en pretemporada. Por delante, línea defensiva formada por Álvaro Rodríguez, Korta, central del filial que ya debutó la pasada campaña con el primer equipo en LaLiga Hypermotion, Arbilla e Imanol. En el centro del campo, Sergio Álvarez y Aleix Garrido. Eric y Adu Ares en las bandas, Magunazelaia como media punta y Martón como referencia en ataque.
Un once con novedades respecto al primer choque estival y para medirse al Athletic, que llegaba a su cuarto partido de pretemporada.
Presión, gol y respuesta. El Eibar se presentó en Zamudio.
El Eibar arrancó en Zamudio sin complejos. En el primer minuto, Magu ya protagonizaba la primera acción robando en la frontal del área, con el meta repeliendo el remate. Y en el 4', el premio. Recuperación de Korta en campo contrario, apertura a la derecha y Adu Ares, recortando hacia dentro, buscó el palo contrario para adelantar al Eibar. 0-1.
El partido se torció en el 14' con el susto de Imanol, que tras un centro desde la izquierda tuvo que ser atendido por los servicios médicos del club. Salió con visible hinchazón en el tobillo izquierdo, dejando su lugar a Lucas Sarasketa.
El Athletic igualó en el 26' con Guruzeta ganando un duelo en el área para fusilar a placer y hacer el 1-1. Pero el Eibar respondió de inmediato. Balón parado, centro de Aleix Garrido puesto con música al segundo palo y Martón rematando en el 33' para hacer el 1-2. En el 40', Aleix y Sarasketa combinaron por dentro con definición del lateral que puso en apuros a Padilla. Los armeros querían más.
Un primer tiempo de fuerte presión, goles y desgaste. Buenas maneras del equipo de Aranbarri, aunque cuando el Athletic superaba la primera línea, le tocaba al Eibar remar en campo propio. Una nueva faceta por descubrir para el conjunto armero. El Athletic apretó en la recta final, pero el descanso llegó con el marcador favorable.
El Eibar sabe sostener la ventaja
Aranbarri realizó un cambio casi completo de once para la segunda mitad. Bermejo regresó bajo palos; Cubero, Korta, Arana y Sarasketa en defensa; Carrasco, Mada y Asenjo en el centro del campo; Pejiño y Hugo García en las bandas; Bautista arriba.
Y como en el primer tiempo, el Eibar no tardó en aparecer. Una brillante salida desde atrás encadenó a Mada, Asenjo y Sarasketa hasta la línea de fondo. Pejiño cedió a Hugo García, que llegaba en carrera al área, pero Padilla se hizo enorme para impedir el tercero.
El Athletic respondió, pero Bermejo repitió la actuación del primer amistoso, haciéndose gigante para desviar el disparo de Sancet. Y cuando de nuevo un atacante rojiblanco se preparaba para celebrar el empate, Korta lo impidió con un barrido en el suelo. Dos acciones, dos salvadas.
Superada la hora de juego, el rival realizó ocho sustituciones para igualar la frescura de un Eibar ahora más encerrado, pero que no renunciaba a transitar con criterio e instalarse en campo contrario. Con esa frescura llegó al área, aunque de nuevo Bermejo, esta vez con la pierna, frustró el tanto local. Bautista probó al nuevo arquero rojiblanco en el 75'. El Athletic seguía llegando y un Eibar con más cantera en el campo se esforzaba para resistir el empuje hasta el final.
El Eibar aguantó. Sostuvo la presión rojiblanca con orden, esfuerzo y la solidez de un Bermejo que no dio opción durante todo el partido. Y cuando pudo, salió. Con criterio, buscando los desmarques en carrera de los suyos para aliviar la presión y hacer daño. Pero en el 90', un disparo desde la frontal deshizo el trabajo de todo el segundo tiempo. El empate final en Zamudio deja una imagen de un equipo que sigue sumando argumentos.