Bautista adelantó a los armeros en la primera mitad y Mariano igualó en la segunda | El Alavés se llevó el XXIV Trofeo Villa de Laguardia en la tanda de penaltis (4-2)
El once:
Jokin Aranbarri presentó su primera alineación como técnico de la SD Eibar con un once formado por Bermejo bajo palos; Cubero, Arbilla, Arana e Imanol en defensa; Mada y Sergio Álvarez en el centro del campo; Pejiño y Hugo García en las bandas con Magunazelaia y Bautista en el tramo ofensivo.
Primer tiempo:
El Eibar trató de adueñarse del balón desde el inicio, aunque el primer disparo a puerta fue del Alavés. Bermejo, una de las grandes notas positivas del amistoso, lo desvió con habilidad. A partir de ahí, el equipo armero comenzó a enseñar sus nuevas armas: presión hacia delante, verticalidad sin precipitación y una clara vocación ofensiva liderada por Pejiño, capaz tanto en el juego interior como en el exterior. El balón parado fue aliado con los primeros remates de Bautista, y una de las acciones más peligrosas llegó con un centro de Cubero al segundo palo que Hugo García remachó impactando en el rival.
El tanto llegó fruto de esa recuperación en campo contrario. Acariciando el 40', Bautista fusiló a Owono desde la frontal y el balón se introdujo manso en la portería. 0-1. Los minutos finales llegaron animados con disparos desde fuera.
Segundo tiempo:
Con dos nuevos onces en cada bando, el Alavés ganó potencia ofensiva con nombres como Mariano, Boyé o Aleñá en la creación. De su mano llegó todo el peligro del segundo acto, culminado con el gol del empate tras varias intentonas desviadas por el guardameta txantxiku con mucho mérito.
El Eibar no entregó la toalla. Adu estuvo cerca con una llegada a la que le faltó el remate, Eric fue muy activo por la banda izquierda con un par de disparos con rosca, y Lumbreras no consiguió superar a Sivera en un mano a mano. El Alavés tampoco renunció hasta el final con un balón al larguero. El empate a 1 dio paso a la tanda de penaltis, donde los babazorros estuvieron más acertados: 4-2.