Sergio Álvarez, 250 veces Eibar
El centrocampista asturiano alcanza una cifra histórica y se consolida como uno de los grandes referentes del club dentro y fuera del campo
Hay números que se cuentan. Y hay números que se sienten. Los 250 partidos de Sergio Álvarez con la SD Eibar pertenecen al segundo selecto grupo. Porque no se explican solo con estadísticas. Se explican con años de trabajo silencioso, de competitividad constante y de compromiso diario. Con presencia. Con ejemplo.
A sus 34 años, Sergio sigue siendo lo mismo que el primer día: un futbolista fiable, exigente consigo mismo y comprometido con el equipo. Esta temporada lo vuelve a demostrar con 28 partidos, 22 como titular y más de 2.000 minutos, siendo una pieza clave en el centro del campo.
Mucho más que partidos
Desde su llegada en la temporada 2018/19, procedente del Real Sporting, Sergio ha construido algo más que una trayectoria. Ha construido un lugar en la historia del club. Más de 17.500 minutos defendiendo la camiseta armera, siempre desde el trabajo, la constancia y una forma de competir que define lo que es el Eibar.
En abril de 2025 entró en el Top 10 histórico de jugadores con más partidos, y hoy ya es el 6º futbolista con más encuentros en la historia de la SD Eibar, en una lista encabezada por nombres que forman parte del ADN del club como Garmendia, Artetxe, Bixente o Luluaga. Justo por delante, su compañero Anaitz Arbilla.
Un referente dentro y fuera del campo
Pero Sergio Álvarez no se mide solo en partidos. Se mide en cómo entrena, en cómo compite, en cómo sostiene al equipo en cada fase del juego y también en lo que representa para quienes vienen por detrás.
Su figura es hoy una referencia para la cantera, un ejemplo real de lo que significa llegar, mantenerse y seguir rindiendo en el fútbol profesional. Sin atajos. Sin ruido. Con trabajo.
Historia que sigue escribiéndose
Ocho temporadas después de su llegada, Sergio no solo ha dejado huella. La sigue dejando. Porque alcanzar los 250 partidos no es un punto final. Es una línea más en una trayectoria que todavía tiene recorrido.
Zorionak eta eskerrik asko, Sergio, por ser parte de la historia y por seguir escribiéndola.