El central y el delantero debutaron con el primer equipo en Ipurua, dos historias de cantera que se cruzan en la misma tarde
El pasado fin de semana quedará grabado para siempre en la memoria de Markel Arana y Eric Pérez. Ambos disputaron sus primeros minutos oficiales con el primer equipo de la SD Eibar en la jornada inaugural de LaLiga Hypermotion 26/27 ante el CD Tenerife, cumpliendo el sueño de cualquier canterano: vestir de armero en Ipurua con su gente.
Arana (Loiu, 2001) llegó a la disciplina armera procedente del Danok Bat y fue completando etapas hasta hacerse un nombre propio en el filial, con el que disputó 34 partidos en 2ª RFEF. Su debut absoluto con el primer equipo llegó ya en 2022, en la Copa del Rey, ante Las Rozas. Después llegó la cesión al Barakaldo, donde sumó 36 encuentros en Primera RFEF y terminó de forjarse como central. Este verano, bajo las órdenes de Jokin Aranbarri, técnico al que ya conocía de su etapa en el filial, ha dado el salto definitivo: fue titular y disputó los 90 minutos en su estreno liguero, firmando una actuación notable en la que completó el 92% de sus pases (68/74), acertó 7 de 11 balones largos, sumó 10 despejes y 4 recuperaciones, y avisó con un remate de cabeza que solo una gran estirada del portero rival evitó que se convirtiera en gol.
Eric Pérez (Ermua, 2001) vive un camino igual de largo: este es ya su undécimo año vistiendo de armero. Llegó al Club en su segundo año de cadete y fue subiendo peldaño a peldaño por todas las categorías de la cantera, con dos cesiones, Alcorcón y Amorebieta, y una tercera, completa, en el Barakaldo, antes de ganarse esta temporada un dorsal en el primer equipo. Entró en el segundo tiempo por la banda izquierda para sumar sus primeros 29 minutos como profesional, dejando destellos de su descaro: un centro al área, 3 de 4 regates completados y una recuperación.
El propio Eric no esconde la emoción del momento: "El debut es algo muy ilusionante, es un objetivo que llevo muchos años buscando. Todos soñamos con llegar al primer equipo y poder jugar en Ipurua, y lo viví con mucha ilusión. El hecho de ser de Ermua hizo que tuviera mucha gente cercana y conocida en el estadio". Sobre las exigencias de Jokin Aranbarri, explica: "Lo que me pide el mister es descaro en el uno contra uno y generar ocasiones, centros, disparos", y en defensa, "no ser superado por el lateral y exigir un nivel alto de competición".
Dos historias de formación, un mismo sueño cumplido el mismo día.
Zorionak, Markel eta Eric.