Siete victorias consecutivas. El Eibar alcanzó con la sexta una cifra que en su historia, en categoría profesional, solo había tocado en cinco ocasiones. Cuatro rachas de cinco triunfos seguidos. Ahora, en el arranque de la temporada 2026/27, esa marca ha cedido. El club armero ha cruzado su propia historia.
El pasado que da forma al presente
Quizás la seguidilla más recordada es aquella de 1999. Barasoain llegó al banquillo de Ipurua en la jornada 18. El Eibar era anteúltimo, a nueve puntos de la salvación, después de ganar 8 encuentros en treinta y siete jornadas. Las cinco últimas fechas se convirtieron en el único camino posible: cinco victorias. Osasuna, Hércules, Barcelona B, Albacete y Toledo. Un solo gol encajado y una permanencia que parecía escrita en otro lugar se quedó en Eibar gracias en gran parte a los repetidos tantos de Igor Arenaza.
Cinco años después, el Eibar repitió la racha entre las jornadas 9 y 13 de la temporada 2004/05. Mendilibar había llegado hacía poco al banquillo cuando el equipo encadenó las cinco: Ciudad de Murcia, Pontevedra, Terrassa, Xerez y Alavés. Joseba Llorente fue el goleador de aquella racha.
La siguiente racha de cinco llegó casi dos décadas después. En febrero y marzo de 2023, bajo el mando de Gaizka Garitano: Lugo, Villarreal B, Tenerife, Burgos y Mirandés cayeron en una serie donde el equipo encajó solo dos goles. Meses después, entre septiembre y octubre, Joseba Etxeberria dirigió la cuarta racha: Ferrol, Cartagena, Tenerife, Mirandés y Amorebieta. Stoichkov marcó en tres jornadas consecutivas.
Cuatro ocasiones. Cuatro épocas diferentes. Cinco victorias cada una.
La sexta que escribió la historia
Pero esta temporada el Eibar ha ido más lejos con una racha que comenzó en la jornada 2 contra el Valladolid (1-0). Álvaro Rodríguez anotó el gol en un partido donde Jokin Aranbarri encontró respuestas en el descanso: más paciencia, mejor lectura sin balón, más profundidad. Mada fue la llave ofensiva en el centro del campo para asistir a un lateral con alma de delantero.
Siguió la victoria en Andorra (0-1) con un hombre menos sobre el verde. Un triunfo de casta. A pesar del dominio de la pelota de los del Principado, las ocasiones generadas y el aparente control del partido, Aleix Garrido dejó al Andorra por el camino y el Eibar enseñó una gran virtud, su capacidad para sufrir.
Y después de un exigente día de trabajo defensivo, en las jornadas 4 y 5, el equipo mostró su poder ofensivo. El Granada sucumbió en Ipurua por 3-0 con goles de Iván Gil, Adu Ares y Guruzeta, aunque volvió a exigir un peaje defensivo a los armeros tras la expulsión de Jair en la recta final. El Eibar volvió a disfrutar defendiendo. Y una semana después, en Balaídos, el Celta Fortuna fue goleado 0-4 para firmar la cuarta consecutiva.
En la jornada 6, el Eldense presentó batalla en el Pepico Amat a pesar de sus dudas en el regreso a Segunda División. El Eibar se adelantó hasta en dos ocasiones, pero el arreón final del conjunto alicantino obligó a demostrar carácter y continuidad para igualar la racha histórica.
Desde la previa, la jornada 7 centró los focos. Las Palmas viajó a Ipurua y salió mareado. El equipo armero consiguió la sexta gracias a un inicio muy efectivo provocado en parte por la superioridad táctica que Aranbarri demostró sobre su homólogo. Aunque el conjunto canario enseñó su calidad en los metros finales para reducir al definitivo 3-2, la historia ya se había teñido de azulgrana.
La séptima tocó trabajarla. El Carlos Belmonte parecía un escenario propicio para engordar la dinámica sin demasiado esfuerzo a tenor de lo conseguido por su anfitrión en el inicio liguero. Sin embargo, y como no podía ser de otro modo en La Hypermotion, el Albacete comenzó ganando. Pero el impulso del colista duró poco. El Eibar se revolvió y dio la vuelta al partido con un sólido 1-3 que enseñaba la primera remontada de la temporada.
El punto final llegó en Oviedo. El Tartiere elevó a los suyos para imponerse por dos tantos a cero antes del descanso. Y aunque los armeros no se entregaron, e incluso llegaron a recortar y arrinconar a su rival, el tercero y definitivo gol carbayón acabó con la racha.
Donde antes había cinco, ahora hay siete. El récord cayó. La racha se cerró. Pero la temporada continúa.