Adela Rico destaca la ilusión del vestuario ante la visita del Athletic Club y confía en recuperar las buenas sensaciones en Ipurua.
Adela Rico afronta con ilusión el derbi ante el Athletic Club después de la derrota sufrida ante el Levante Badalona. La jugadora armera reconoce que el resultado fue duro, pero el vestuario ya ha puesto el foco en aprender de lo ocurrido y en responder este domingo en Ipurua: “Lo vemos desde el enfoque del aprendizaje. Es la jornada tres y confiamos mucho en el equipo que hay. Lo que pasó el domingo sirve para aprender”.
El derbi se presenta como una oportunidad para demostrar que el tropiezo de la pasada jornada no define al equipo. “Tenemos muchas ganas de demostrar que no cambia nada de lo que se vio anteriormente. El derbi hay que vivirlo como un partido en el que se vive o se muere”, asegura.
El buen inicio del Athletic convierte además el encuentro en una prueba exigente para un Eibar que continúa dando forma a un proyecto con muchas caras nuevas. Adela considera que el duelo servirá para comprobar la capacidad competitiva del equipo: “Creo que justamente es una buena vara de medir, porque no tenemos miedo a ningún rival. Podemos y sentimos que podemos competir de tú a tú”.
La extremeña insiste en que el equipo debe mantener la confianza en su propuesta incluso cuando el marcador sea adverso: “Somos un equipo que tiene capacidad de generar. Tenemos que creérnoslo y tener mucha fe".
Para afrontar el derbi, la unión del grupo y el apoyo de la afición serán dos elementos fundamentales. “Vamos a competir desde el equipo. Confío al cien por cien en el grupo que hay, en cada una de las fichas que tenemos”, explica. La jugadora también anima a la afición a acompañar al equipo en Ipurua: “Sentimos a la afición muy cerca y queremos que todo el mundo que pueda venga a animarnos, porque ese aliento también nos da muchísima fuerza”.
En cuanto a los objetivos para la temporada, Adela sitúa la permanencia como la prioridad del conjunto armero: “El objetivo es la permanencia y vivir lo más tranquilas posible la temporada”.
La jugadora también tiene claro el papel que debe jugar Ipurua durante el curso. “Ipurua tiene que ser un fortín para nosotras”, señala. La intención es convertir cada encuentro como local en un reto para el rival: “Tenemos que vivirlo así cada partido. El rival tiene que sufrir para sacar cada punto que intente llevarse de aquí y nosotras tenemos que sentirlo como un sitio donde crecer, donde hacer lo difícil, hacerlo incómodo para el equipo contrario y sacar de aquí todos los puntos que podamos”.