El Oviedo golpeó por partida doble
El Eibar llegó al Tartiere con la octava consecutiva en el horizonte y se encontró de inmediato con el mismo guion que en Albacete. Los cambios tácticos y de nombres de Julián Calero sorprendieron a un equipo armero que no ajustó lo necesario para frenar los primeros empujones de un Oviedo arengado por su afición. El precio llegó pronto: disparo desde la frontal de Mikel Goti en el 3'. 1-0.
En ese escenario, el Eibar debía volver a demostrar lo que en el Belmonte. Y con ese plan cambió el balance del partido, volcándose en ataque para cerrar al Oviedo en su área y cargarlo con centros. El primer remate dirigido llegó en el 18', obra de Bautista, insuficiente para inquietar a Escandell por primera vez.
El césped, muy duro, condicionó la fluidez del juego y la precisión. Y con un reparto de cartulinas y las primeras intervenciones de Magunagoitia para frenar las contras asturianas, se alcanzó el ecuador del primer tiempo. El Eibar buscaba el empate, pero el Oviedo no renunciaba a sus virtudes.
Con la media hora cumplida, el Eibar comenzó su monólogo. Guruzeta sacó rápido y cogió desprevenido al equipo carbayón. Bautista leyó las intenciones de su compañero y lanzó el desmarque a la espalda. El 9 se la dio demasiado larga y no logró dar dirección al remate. Un minuto después, una peinada que Escandell desvió. Y sobre todo, un mano a mano de Magunazelaia que el portero repelió con el pie. El Eibar seguía sin freno: centro de Adu Ares para Guruzeta, que pegó en un defensor; otra más del 10 con robo en campo contrario y finalización de zurda que el meta desvió en última instancia.
Un acoso sin derribo que terminó de la peor manera posible. El Oviedo, con un balón colgado al área, generó lo suficiente para descolocar a los armeros y Carlos Domínguez culminó en el segundo palo. 2-0 al descanso.