1-0 | Ipurua disfruta al ritmo del Eibar
El conjunto armero, coral, ordenado y paciente encuentra el premio tras el descanso y afina su obra ante un Sporting que acabó con diez por la expulsión de Otero
El once
Ipurua volvió a alzarse como auditorio apenas siete días después del último triunfo armero y, para la ocasión, Beñat San José retocó ligeramente la partitura que había sonado con éxito ante la UD Almería. El Eibar compareció ante el Sporting con Jonmi Magunagoitia como guardián del tempo bajo palos; Cubero, Marco Moreno, Peru Nolaskoain y Arbilla formaron la línea de cuerdas en defensa. En la sala de máquinas, Sergio Álvarez y Lander Olaetxea repitieron como metrónomos, marcando el ritmo y el equilibrio de la interpretación. Por delante, Corpas, Guruzeta y Mada asumieron los papeles más creativos, aportando matices y armonía en la media punta, mientras que Javi Martón volvió a situarse como la nota final, la referencia encargada de poner el acento en cada ataque.
Afinados en el primer acto
El primer compás del encuentro lo marcó el Sporting con un disparo muy desviado de Queipo en el minuto 4, una nota fuera de tono que no alteró el guion propuesto por los armeros. Con decisión, respondieron con una acción mucho más afinada: una conducción de Guruzeta que levantó a la grada de Ipurua y desembocó en dos saques de esquina consecutivos, primeros indicios de que la orquesta armera estaba dispuesta a llevar la iniciativa.
En el 9’, un robo de Anaitz en campo contrario, el ejemplo claro del plan diseñado por San José, volvió a activar a los locales. La jugada terminó en una sucesión de remates sin espacio. Una ejecución coral bien armada, pero a la que le faltó el acorde final para romper el silencio del marcador.
El mayor sobresalto llegó a balón parado. Dubasín atacó el primer palo, el balón se estrelló en el poste y acabó en las manos de Jonmi, que sostuvo el pulso del partido. Poco después, un balón largo obligó a una intervención decisiva de Arbilla, atento para corregir y desviar el pase atrás cuando el peligro dibujaba el 0-1.
El encuentro avanzó entre fases alternas, con ambos equipos encontrando momentos para imponer su ritmo, aunque el Eibar se mostró sólido en su estructura y creativo con balón, penalizado únicamente por la falta de precisión en el último pase. Antes del descanso, en el 40’, llegó la jugada más brillante del primer tiempo: más de quince pases, detalles técnicos y una finalización de Guruzeta que obligó a Yáñez a intervenir, cerrando un primer acto bien interpretado por los armeros, aunque aún sin premio.
La partitura pedía más y Mada compuso
La reanudación trajo el cambio de tono que pedía Ipurua. En el 48’, la banda armera encontró por fin el acorde que venía ensayando. Corpas lanzó en profundidad, Yáñez no logró atrapar y Martón, insistente como buen percusionista, cazó el rechace para tocar atrás. Ahí apareció Mada, desde la media punta, para afinar el disparo y firmar el 1-0 que desató el clímax en la grada.
El gol dio continuidad y confianza a un Eibar que siguió interpretando su obra con intención. Peru Nolaskoain rozó el segundo al rematar un centro desde la derecha que se marchó por poco, y poco después Corpas dibujó una diagonal dentro del área y cruzó el disparo, obligando a Yáñez a desviar a córner en el 55’.
En ese punto, ambos técnicos movieron sus atriles. San José dio entrada a Bautista para relevar a un Martón ya exhausto tras un trabajo incansable. El Sporting trató entonces de encontrar su propia melodía aprovechando dos pérdidas armeras, pero la falta de precisión en los metros finales concedió una vida extra a un Eibar que supo mantener el compás y sostener la ventaja, en parte, gracias a las intervenciones salvadoras de Jonmi que valieron tres puntos. Además, terminó el partido con un hombre más por la expulsión de VAR de Otero en la recta final.
Como colofón a la fiesta, el guardameta armero, Jonmi Magunagoitia, dejó para el postre el anuncio de su renovación hasta 2027.
Lo que viene
La SD Eibar viajará a Zaragoza en la próxima jornada para enfrentarse al Real Zaragoza en el Ibercaja Estadio el sábado 7 de febrero a las 18:30 horas.